Onboarding: Evitando Aguas Turbulentas con el Nuevo Colaborador.

Por lo general los cambios son un reto para la mayoría de las personas. Incorporarse a un nuevo centro de trabajo puede sentirse como pisar en un “terreno inestable”. En H-UVA, reconocemos la inversión de tiempo y recursos para reclutar un elemento adecuado. Es por ello, que el presente artículo se orienta en guiar al líder de equipo para recibir el nuevo colaborador, poniendo en contexto del proceso de onboarding. Haciendo un esfuerzo para que el elemento se sienta bienvenido, empoderado y cómodo al incorporarse al equipo.

Onboarding: Evitando Aguas Turbulentas con el Nuevo Colaborador.

La primera vez que escuché el término, imaginé una escena donde le dan la mano a un compañero para abordar un barco. La primera experiencia en un barco se puede sentir inestable e incluso provocar náuseas. Por más teoría, fotos, videos que cualquiera pudiera explorar de una nave en el océano, nada se compara con vivirlo.

No estaba tan equivocado, el término “onboarding” tiene origen en Estados Unidos, derivado de la metáfora de subir a bordo (on board) de un avión o barco. Posteriormente se empezó a utilizar en el ámbito empresarial para describir el proceso para incorporar a nuevos colaboradores.

La metáfora del barco.

Ser el “nuevo” en un ámbito industrial se puede sentir abrumador, tanto para alguien que tiene su primera experiencia laboral como para un elemento con experiencia. Es un reto enfrentarse a una cultura de trabajo nueva, medidas de seguridad, valores y vocabulario en el centro de trabajo.

El “nuevo” siente metafóricamente que el suelo se mueve bajo sus pies y cosas tan simples como ubicar los sanitarios o el comedor los primeros días colocan una carga muy grande sobre el colaborador que debería estar concentrado en las responsabilidades que va a adquirir en el nuevo puesto.

Aunque el proceso para incorporar al nuevo colaborador está diseñado por recursos humanos es importante señalar que, el líder comprometido con su equipo tiene un rol activo en dicho proceso.

Se invierte tiempo, esfuerzo y recursos al reclutar al elemento adecuado. Es una lástima que el colaborador deserte un par de meses después, semanas o más lamentable, al cabo de un par de días, por “no adaptarse” correctamente.

Para evitar que caiga en aguas turbulentas, se toma acción para que se sienta bienvenido, empoderado y cómodo al incorporarse al equipo.

Como líder, te toca explorar el término e involucrarte lo necesario en el proceso.

Si el presente artículo es la primera interacción que tienes con el término a continuación te compartimos un base de lo que realiza el departamento de recursos humanos:

Proceso de Onboarding Sumario

1.  Pre Boarding: recorrido por lugar de trabajo, envío de materiales informativos. En algunos centros de trabajo se les asigna un compañero para apoyar a integrarlo y presentarlo al equipo

2. Orientación: introducción a la misión, visión, políticas, con sus funciones y el plan de entrenamiento que deberá completar para incorporarse.

3. Cimientos: presentación de la cultura, propuesta de valor para el empleado, marca y valores fundamentales de la organización.

4. Mentoría: proceso de aprendizaje acompañado de su gerente, o jefe inmediato que estará midiendo sus avances y realizando correcciones en el camino de incorporación.

Justo en el punto 4 inicia el “momento de la verdad” para el líder.

Plan de acción con el líder

1.  Cronograma y tiempo:

Da seguimiento e informa las actividades que deberá realizar, diariamente y los procesos que deberá seguir para completarlos. Cada organización es un mundo diferente por más técnico que sea la posición que ocupará el nuevo colaborador.

Desarrolla una propuesta, con tiempos, de las actividades que realizará más adelante sin necesidad de supervisión. 

Un ejemplo puede ser fijar plazo para los primeros días, actividades más en un par de semanas y proyectos largos para los primeros dos meses. Un estándar en promedio de tiempo es de tres meses, pero depende del puesto, labores y departamentos que estén involucrados. 

Preséntale al nuevo colaborador este plan por escrito, o documento digital como base. Lo importante es tener objetivos claros.

2. Herramientas de trabajos

Aunque el departamento de recursos humanos es el encargado de entregarle todas sus herramientas de trabajo como el uniforme, equipo de seguridad personal etc. En este periodo de incorporación, los expertos, son las personas que trabajarán directamente con ellos.

Asegúrate que se le hayan proporcionado todas las herramientas de forma correcta. Que efectivamente le hayan proporcionado las claves o tarjetas de accesos, herramientas digitales como plataformas específicas, correo electrónico, contraseñas etc.

3. Enlaces estratégicos con otros departamentos

Los enlaces aplican para una empresa pequeña, mediana, planta industrial o firma global, todo se trata de cooperación entre personas. 

Afortunadamente, en contextos industriales los procesos están muy bien definidos, estudiados, supervisados y mejorados constantemente. Pero al “salir del papel”, el nuevo colaborador se topa con, firma de autorización, aviso o correo electrónico que debe enviar, parámetros de calidad, entre otros, con los que interactúa con otros colaboradores.

Acompáñalo en cada nuevo proceso, preséntalo con los colaboradores involucrados y dale consejos del tipo de comunicación que le será útil. Además de estrechar la cooperación laboral con el líder, el nuevo colaborador se sentirá confiado de cada paso del proceso.

Facilitarle al nuevo colaborador, las conexiones que tendrá que realizar para cumplir con las actividades diarias, entrégale “estabilidad” en un suelo que sigue moviendo por no conocer al personal. 

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